Light in the dark

martes, diciembre 13, 2005

La chica del puente

Cuelga el teléfono, no necesito que me llames a las tres de la mañana, para aparecer en mi sueño. No voy a salir de la cama, hace tanto frío que el polvo del suelo se ha convertido, en espadas frías de hielo. He decidido tomarme el café entre las sábanas, es de la única forma de que nada pueda recordarme tu ausencia.
Hace tanto tiempo que te has marchado, que el reloj comienza una marcha atrás hasta tu vuelta. Hace tanto tiempo que nos dijimos adiós, que no recuerdo el hola, ¿hubo un hola?. Comenzamos en el mismo momento que nos despedíamos y aún así puedo recordar tus manos por los guantes que hay sobre mi cama, ni siquiera los he guardado, quiero que cuando vuelvas sea una excusa para quedarte en mi cama.
Me siento como la chica del puente, con temor a lanzarme y con el valor suficiente para apoyar al que venga a rescatarme. No tardes, te espero, el metal del puente empieza a congelarse, temo que pueda resbalarme.