Hay que escribir a la nada, porque la nada siempre esta transitada.
Vestida junto a la ventana, sueña con abrazos sin intermediarios. Sueña con roces de pieles al estremecerse. Cuando la ausencia devora el corazón y el recuerdo es el único que le acompaña, no se siente sola. Escucha las historias de viejos lápices de colores aún sin escribir, piensa, quizá mañana utilice el verde. Decide decir adiós a las palabras conocidas para decir hola a las que han de llegar. Piensa que el tiempo siempre dura más que uno mismo, porque él nunca duerme. Uno no puede estar cansado, si no sabe que es descansar. Abandona la idea de seguir teniéndole miedo al que le escribe sin saber de que color son sus ojos, al que le da las gracias sin escuchar su voz, al que le anima a escribir sin saber que le ha de decir. No olvidará nombres que no va a escuchar.
No recordará cumpleaños que seguirán soplando sus velas. Ha aprendido que no ha de tenerle miedo a las voces en off, a las palabras, a los silencios y al sentirse invisible, todos necesitamos sentirnos invisibles en algún momento. A dar las gracias a los desconocidos, a guardar las mejores ideas en su sombrero de copa, alguna vez la sorprenderán con su magia. A dejarse rescatar de calles de las cuales no sabe el nombre.
Hoy ha pensado en seguir siendo ese espantapájaros, que guarda las plumas de los pájaros que van a asustarse con su disfraz, dentro de poco tendrá las suficientes para ir en busca de su corazón, tras el camino amarillo. Dejar de tener miedo de los zapatos que puedan impedir que salga corriendo. Hoy comienza a escribirsobrevivir de nuevo.
No recordará cumpleaños que seguirán soplando sus velas. Ha aprendido que no ha de tenerle miedo a las voces en off, a las palabras, a los silencios y al sentirse invisible, todos necesitamos sentirnos invisibles en algún momento. A dar las gracias a los desconocidos, a guardar las mejores ideas en su sombrero de copa, alguna vez la sorprenderán con su magia. A dejarse rescatar de calles de las cuales no sabe el nombre.
Hoy ha pensado en seguir siendo ese espantapájaros, que guarda las plumas de los pájaros que van a asustarse con su disfraz, dentro de poco tendrá las suficientes para ir en busca de su corazón, tras el camino amarillo. Dejar de tener miedo de los zapatos que puedan impedir que salga corriendo. Hoy comienza a escribirsobrevivir de nuevo.


3 Comments:
At 9:38 p. m.,
Anónimo said…
Gracias por volver a escribir. No entenderás esto, pero tu retorno ha sido mágico. Cuando la nada me invade como nunca, presencio tu vuelta. Hay señales que debo interpretar.
De nuevo, gracias por volver.
At 10:13 p. m.,
Anónimo said…
Gracias por volver a volver
Por volver a volver a escribir
Por volver a volver a acompañarnos con tus relatos
Por volver a volver a llenar este mundo de sensibilibad
Por volver a volver a ocupar un sitio que era, es y será siempre para ti
Por volver a volver a escuchar tus voces calladas, tus palabras sin sonido y el sonido de la nada
Por volver a volver a mostrarnos el mundo pintado con tus colores invisbles de trazos infinitos
Gracias por volver a volver...
Tormo (inpirado en ti y en una canción del sur)
At 10:51 p. m.,
Anónimo said…
Enhorabuena por tu decisión, hay más gente que te lee de la que tu piensas. Continua, escribes demasiado bien para que se pierda.
Sigue así, merece la pena.
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