Light in the dark

martes, diciembre 20, 2005

La verdad sobre perros y gatos

"El rechazo mata, la decepción sólo mutila"

Ufff esta película siempre me ha gustado, Cyrano en un tiempo mucho más cercano. Al ver de nuevo esta película, la frase escrita me llamó mucho la atención, ¿a qué nivel es cierta? ¿qué sería mejor? Al preguntar mi duda a alguien, este a su vez me hizo otra pregunta, ¿estar muerto o estar moribundo? Yo lo tengo bien claro. Prefiero la decepción del rechazo, que la decepción de no intentarlo, ambas duelen, no entro en los niveles, es dolor igual, y lo de estar muerto a moribundo, prefiero ser moribunda porque cada minuto que pasa, es otra oportunidad para seguir cambiando y una vez muerta.....
¿Y tú, qué eliges?

7 Comments:

  • At 9:13 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Ardua es la frase.
    Así, de principio, da que pensar.
    El rechazo mata; sí. Dicen que el gran problema de los trasplantes de corazón es que se dé el rechazo. Si se da el rechazo... te mata.
    Pero si te trasplantan un corazón y no hay problemas de rechazo; las decepciones te permiten seguir viviendo. Por tanto, he aquí una primera pregunta: ¿es el rechazo una cuestión biológica y la decepción una cuestión mental?
    Sigamos:
    La decepción mutila
    "Mutilar" es un verbo transitivo. ¿Qué mutilan las decepciones? ¿El corazón? Si es así, alguien con el corazón mutilado, ¿no está muerto?
    Y si lo que mutilan las decepciones es la confianza o el respeto; en ese caso las decepciones sólo muestran que algo no merecía esa confianza o ese respeto.
    Y si lo que mutilan las decepciones es la esperanza (creo que es esto lo que se mutila en la mayoría de las ocasiones), en ese caso las decepciones refuerzan la vida... Pero el precio que se puede llegar a pagar es la desesperación o el tedio o la indiferencia. Y de estas tres cosas: desesperación, tedio e indiferencia es ésta última la más ventajosa. La desesperación y el tedio conducen al mismo fin que el rechazo: matan. En ese punto decepción y rechazo se dan la mano y procrean la muerte.
    Pero, abordemos el asunto desde otro punto de vista. No tan teórico ni diletante. Cojamos algo concreto; una relación, por ejemplo. No lo llamaré amor, ni amistad con derecho a roce, ni cariño... Aquí las palabras son más engañosas que en otras ocasiones. Hablemos de dos personas que aún no se conocen y que, en la distancia, se estiman. Subamos un peldaño más: se conocen y se estiman. Subamos un tercer peldaño: se conocen más íntimamente, se siguen estimando y comparten. Un cuarto peldaño: son uno en la intimidad de los cuerpos, se estiman como corazones al unísono, comparten todo y, sobre todo, comparten la libertad de ser los dos en compañía y deciden... (cuidado, voy a escribir una palabra fuerte... voy a escribir un verbo que puede herir la sensibilidad del lector... si alguien tiene un corazón delicado o cree que ciertas emociones podrían desequilibrarle ¡que no siga leyendo por favor!... voy a nombrar el verbo fatídico en cuanto cierre este paréntesis)... convivir. Quinto peldaño subsiguiente (que no consecuente; porque sólo surge de la inconsecuencia y de la locura): esas dos personas son un cuerpo, son un solo corazón que late cada día de modo distinto, porque todo ofrece en compañía mil colores, mil interpretaciones, mil sabores y sonidos; mil sentidos que nunca se abotargan ni extenúan. Esas dos personas son un día a día incuestionado que, en un instante, en un chispazo... zasss... descubren que (perdón... debo volver a nombrar esa palabra en una distinta persona y en un distinto modo del verbo... pero si se aguantó anteriormente, se podrá resistir ahora la expresión que viene después del paréntesis) conviven. Lo descubren. Lo descubren hasta el punto de que suben al sexto peldaño: convivir no es vivir. Entonces, surge la decepción. En este peldaño hay un montón de indicaciones, como esas señales que se usan en prevención de riesgos laborales para orientar hacia la salida en caso de incendio o accidente:
    "Fue bonito mientras duró."
    "Que nos quiten lo bailao."
    "¿Cómo pude engañarme hasta ese punto?"
    "Sencillamente, esto ya no funciona y creo que, como personas sensatas, coherentes, racionales y plenas de sentido común debemos dejarlo."
    "Lo intenté todo, ¡todo!, pero ya es inútil: tú tienes tu forma de ser y yo la mía. Es la temida "incompatibilidad de caracteres". No es culpa tuya ni mía; quizás nunca estuvimos hechos el uno para el otro."
    "Todo tiene un inicio y un final. Tú tienes otros intereses y otros afectos, muy distintos a los míos. Es el momento de... (la palabra que vendrá después de los paréntesis sólo es apta para mayores de cuarenta años, que no tengan nada que perder, con bastante insensibilidad y con gustos por el gore y lo aberrante... para gente sin escrúpulos ¡vamos!... Así que si alguien quiere dejarlo aquí, que lo deje. El verbo que viene después puede provocar colapsos letales, abulias, bulimias; destierros del alma, olvidos solitarios... ¡Bueno! ¡Conste que lo advertí!... Va la palabra)... romper." Y tras esta señal en la escalera, se terminan los peldaños. Decepción y rechazo son dos palabras en un mismo cartel adherido plúmbeamente a una puerta. En estos casos suele suceder que uno de los dos sobrevive, que sabe darse la vuelta, vuelve a bajar y tiene las suficientes fuerzas como para volver a subir. Pero también sucede que el otro sigue hacia esa puerta, la abre y mutila. En este caso el verbo transitivo tiene un único complemento directo: mutila la vida.

     
  • At 9:32 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ¿Rechaza el cuerpo los manjares cuando está sano? No.
    ¿Rechazan los labios el beso que calla las palabras vacías y que hace florecer los sentimientos profundos? No.
    ¿Rechaza la mente el conocimiento de aquello que la hace discernir que hay un mundo por delante con el que poder cubrir su desnudez? No.
    ¿Rechaza la mirada otros ojos en los que poder ver que todos formamos un mundo? No.
    ¿Rechazan los pies el camino por el que al andar se sienten como pies? ¿Rechazan las manos el tacto de otras manos que les muestran la vida que en ellas habita? No.
    ¿Rechaza la flor el polen que la hace dar fruto? No.
    ¿Rechaza la oquedad los cristales que la convierten en geoda? No.
    ¿Rechaza el útero la vida y el placer para el que fue formado? No
    ¿Rechaza la espada la funda que la adorna y la ensalza? No.
    ¿Rechazan los acordes el aire que los transmite? No.
    ¿Rechaza el saber el objeto que lo colma? No.
    ¿Rechaza el valor la fuerza que le hace ser él mismo? No.
    ¿Rechaza el querer aquello que lo alimenta? No.
    ¿Rechaza el silencio aquello que le hace ser música? No.
    Ninguno rechaza, porque todos desean seguir viviendo.

     
  • At 9:36 p. m., Anonymous Anónimo said…

    ¿Rechaza su nariz Cyrano?
    ¡No! Pues otra nariz similar
    pero en albergue más bajo
    acompaña a sus palabras
    cuando decide meter mano
    al amor.

     
  • At 9:42 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Sobre el estar muerto o moribundo
    o sobre el estar muerto o muriendo
    opto por la alternativa a que optaría
    el joven al que preguntaran
    si desea estar jodido... o jodiendo.

    ¡Qué vedo, Dios mío, qué vedo!

     
  • At 9:56 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Guau... ¡Guau!... ¡Gua, gua, guauuu, guau!... Guau gua guau; gua guau guau, guau, auuu. ¿Guau? ¡Auuuu! Grrrrrr.... Aing... aing... aing.... Grrrr... Au, au, guau.

    (Traducción esponsorizada por los programas Babylon y Power Translator -busca su demo en intenné-:

    ¿Y qué tiene que ver el rechazo o la decepción con nosotros los perros? ¿Eh? Somos leales, fieles, cariñosos, sufridos... ¡El mejor amigo del hombre! ¡Y van y nos meten a nosotros en eso del rechazo y la decepción!... Pues bien... ¡Queremos que se sepa que somos nosotros los rechazados y los que, de no ser por nuestro buen corazón, deberíamos sentirnos decepcionados! Grrrr... ¡Qué conste!... Seguramente esa atribución es obra felina; ¡pero jamás canina!)

    Firmado:
    Pluto
    Goofy
    Lassie
    D'Artacan (y los mosqueperros)
    Sparky (perro gay de South Park)
    Scooby Doo
    Rin Tin Tin
    101 Dálmatas
    La Dama
    El Vagabundo
    Risitas (hihihihihihihi)
    Odie
    Azn... Bus... (no sindicados)

     
  • At 10:03 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Miau

    P.D.: Miaaaau, miau.

    (Traducción:
    Sin palabras.
    P.D.: Nosotros los gatos siempre fuimos más concisos. No nos gusta ladrar demasiado.)

    Firmado:
    Don Gato
    Garfield
    Tom
    Mr Jinks
    Silvestre
    Pumby
    Krazy Kat
    Cheshire (je... je... je... :)

     
  • At 10:05 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Mientras mi rechazo no sea el tuyo, ni mi decepción la de no poder estar contigo... nunca tendrá sentido para mí esa elección.

     

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