Light in the dark

sábado, enero 29, 2011

Hay días...

Hay días en los que encuentras las palabras que te gustaría sostener en las pestañas, que no quieres compartir con tus vecinos y de las que te cuesta hacer fotografías. Desconectar esas ganas de llorar antes de que se inunde todo.
Te encontré entre los adoquines de una ciudad lejana, eras un tipo al que me hubiera gustado invitar a compartir las notas de un acordeón que no termino de comprarme, porque la indecisión siempre fue un factor de riesgo para un piloto que no ha conseguido memorizar el color de los botones, ni el camino más corto para volver a casa. Por eso, cuando más ganas tengo de volar, más fácil me resulta perder el equilibrio.
No tengo la mejor oferta, soy un punto aislado en la pizarra, una oración de sintagmas remendados. Aún así tengo ganas de temblar junto al radiador, mientras tú cantas que los besos siempre duelen más en las ciudades de invierno que no sabemos si volveremos a visitar. Me sobran malas intenciones para asaltar locomotoras por si esta noche decides escaparte sin contar con mis maletas.
Eres el más mentiroso de todos mis destinos.

1 Comments:

  • At 9:17 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Llámame. El hombre selvático.

     

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