Light in the dark

miércoles, febrero 15, 2006

La Nada

Nuestro error es que fuimos dos extraños durante demasiado tiempo. Yo en mi mundo y tú a mi lado. Nuestros vacíos fueron enormes y no había ninguna sonrisa en tus labios. Ambos sabíamos lo que iba a suceder. Quizá no supimos ver que era lo correcto o lo incorrecto. Pero la confusión en tus ojos lo decía todo, yo simplemente no quise verlo, tenía miedo a la oscuridad, sabía que si ella se imponía, me derrumbaría y lloraría.
Grite en sueños todos mis defectos, dejándolos al descubierto, pensando que así se evaporarían. Ahora sólo me queda, simplemente, saber que algo tan bueno no puede volver a funcionar. El dormitorio esta tan frío, me distes la espalda desde tu lado. Pero me queda la certeza de que aún dura el encanto de lo que defendimos toda la vida. Conocer el amor.
Me declaro culpable de todos los errores que cometimos. Camine por el agua, corrí atravesando el fuego, me sorprendió verme al otro lado, esperándome, esperando algo más, sin darme cuenta de que todo lo que buscaba eras tú. Ahora es demasiado tarde para darme cuenta, pero he aprendido la mejor lección que te puede dar la vida. Cometí un error, sí, no lo volveré a cometer, aunque tú ya no estés para ver lo que he aprendido.
Todos los sueños que he tenido estaban relacionados en el fondo, en uno de ellos intenté buscarte en las profundidades del océano, donde todas las esperanzas se hundieron. Pero el amor había destrozado al orgullo y lo que un día fue inocencia, se trasformó. Desde entonces una nube gris me sobrevuela, siguiendo cada uno de mis movimientos. Me envuelve en lo más profundo del recuerdo de lo que una vez fue amor, para traerme la oscuridad. Ahora no sé lo que estoy haciendo y no sé hacia donde voy. Sentada, con la mirada perdida, haciéndole el amor a la nada.

4 Comments:

  • At 8:29 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Me pregunto si tras la mascarada de San Valentín lo que sobreviene es la tristeza. Son tristes tus palabras, es triste la tarde, todo parece triste. Uno se hundiría en la Nada de no ser por la terrible duda de si en la Nada no habrá también tristeza. Si la tristeza nos sigue invadiendo de este modo, acabarán volviéndonos a robar el mes de abril. Saldré a la calle y buscaré a Mortadelo; es posible que sólo él me devuelva una sonrisa. Pero, ¿cómo reconocerle entre tantos disfraces? Preguntaré al cazador de sueños... (si lo encuentro)

     
  • At 11:24 a. m., Anonymous Anónimo said…

    La nada, como su nombre nos dice es eso, ausencia.Y eso siempre es peor que la tristeza. Particularmente prefiero hacele el amor a la tristeza que a la nada,aunque sea compadecerese de uno mismo.Seguro que será mas dulce su recuerdo, aunque para ello tenga que pasar mucho tiempo.
    Paricularmente pienso que es imposible que en tu interior habite la nada, si no, serías incapaz de reflejar tantos sentimientos como: la duda, una oculta esperanza, la evocacion de recuerdos y sobre todo la tristeza. La nada no tiene capacidad de disfrutar o sufrir estos torrentes de vida cuando se cruzan por su camino.
    No soterres la ira o la frustración disfranzandola de la nada, porque lo disimulas bastante mal. Una vida en estado de letargo no es la nada. A toda ibernación le llega su momento de despertar de nuevo.



    Espero estar acertado en mis comentarios, hoy la fiebre me hace delirar y me tiene un poco nublado el sentido. No puedo pasear "en moto".

     
  • At 11:26 a. m., Anonymous Anónimo said…

    Fe de errata: puse ibernacion en vez de hibernación. Sorry. El que esta como una moto de "sonao"

     
  • At 4:28 p. m., Blogger Ruthven said…

    Una poesía a tema e un saluto.

    In una notte
    D'equinozio
    Ricordo e ascolto
    Venti sussurrare piano.

    Mi manchi,
    Di colpo mi manchi
    E mi accorgo
    Che non è di ora.

    Un volto, un timbro
    Di voce, tuo,
    Che non ti appartiene
    Se non condiviso.

    Di nuovo sei lontana,
    Il vento, fuori, urla,
    Quasi per accompagnare
    Il buio della nostra notte.

     

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