Light in the dark

domingo, enero 22, 2006

Menú

Comenzastes a ser realidad en el mismo momento en que te soñé por primera vez. En una película decían que hay que tener miedo de las ilusiones, porque no tienen defectos. Yo no tengo miedo a mi ilusión, es perfecta a mis ojos y eso me basta. Tú para mí eres perfecto, tus defectos forman parte de esa perfección. Me gusta tu risa de niño e inocencia que me trasmites cuando hablamos, no puedo evitar convertirme en un payaso, sólo para grabar el tintineo de tú risa. Me gusta cuando tienes una copa de más y olvidas tus temores, me dices todas esas cosas que a mi me gusta escuchar. En la penumbra de mi habitación nada brilla más que tus palabras. El deseo crece, la boca sabe a ternura, los labios ejercitan un ejercicio ya dormido, paso toda la noche buscándote entre los pliegues de mis sábanas, los rincones me hacen saber los limites de donde tengo que buscarte. Mi cama es el desierto y tú el oasis donde quiero cobijarme. Me encanta robarle horas al sueño, sólo para darte un beso. El hambre no se sacia, si tú no apareces en el menú. No tardes, creo que he perdido todo el apetito de las cosas que no llevan tu nombre.

4 Comments:

  • At 5:32 p. m., Anonymous Anónimo said…

    El que sea objeto de esas palabras, creo que podría sentirse la persona más afortunada del mundo.

     
  • At 5:32 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Y yo .... ñññññ.... siento enviiidiiaaa... Llamaré a Miniyó para que me dé consueloooo.... ñññññ

     
  • At 5:35 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Comer de ti.
    Comulgar contigo.
    Beber en ti y contigo.
    Eres el alimento que sacia
    tanto mi cuerpo
    como mi alma.

     
  • At 5:37 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Se me ha erizado el vello del pecho solo de pensar que alguna vez, aunque solo sea en sueños, yo pudiera ser parte de ese menú.

     

Publicar un comentario

<< Home