Hay gente que no puede llevar la vida que los demás quieren que lleve. Por mucho que lo intenta no lo consigue. Es duro saber que amas a alguien y no le puedes hacer feliz, la quieres pero no puedes quererla como ella quiere que la quieras. Siento lástima por esa gente, pero tengo que decirlo, yo, te quiero, me he enamorado de ti. Y creo que el mundo es menos malo, porque tú existes. Quisiera pasar mi tiempo contigo, compartir el resto de mi vida contigo, todas las palpitaciones, los nervios, todo eso, el sufrimiento, la felicidad, el miedo, quisiera… desearía acariciarte a todas horas, quisiera poder cuidar de ti y no tengo miedo, sé que puedo hacerte feliz.
-Ten cuidado, eso suena a clásico enamoramiento.
-Estoy enamorado, clásicamente enamorado.
Dejo estas últimas hermosas palabras, me marcho con el suave tintineo del amor, representando su mejor papel, que espero que se escuche una y otra vez, que la gente sienta ese descontrol que se siente cuando escuchas esas palabras a alguien al que quieres. Dejo las mejores palabras que te puede dar el amor, o todo lo que te puede dar el amor cuando crees en él. Porque todos nacemos para sentirnos queridos, es lo mejor que nos puede dar esta vida.
También quiero dar las gracias a todas esas personas que han leído estas palabras silenciosas, este blog, que al fin y al cabo no ha dicho mucho. Puede que algunos les haya gustado o puede que no, pero se hicieron no siempre para decir algo en concreto, sino una forma de expresar un conjunto de palabras que pudieran sonar más o menos bien. Palabras que siempre han gritado amor, o le han gritado a él, porque una vez conocido el amor, ya no se puede vivir sin él. Hablo de la amplitud del amor, el amor a la vida, al amigo, a la familia, al sentirse vivo, el amor abarca cualquier campo. Y con el sonido de la palabra GRACIAS, esta voz en off se apaga. No dejéis de sentir amor! Sea en el campo que sea! Cuidaros y gracias por todo.