Light in the dark

sábado, mayo 20, 2006

Reflejo de una noche pasada.

Esta noche pasada se aleja.
En vez de estrellas se encendían palabras,
bajo el manto silencioso de la luna.
Un paraíso perdido que huía de los ojos,
se desnudaban las cosas, se les tocaba el esqueleto.
Quizás nos trajo este sueño, con palabras en el corazón
una noche de verano, cantando al mismo son.
La mañana solo despertaba, cómplice, de nuestro calor.

domingo, mayo 07, 2006

Todo lo que se puede comprar en un supermercado.

Hoy he comprado en el supermercado un kit de enamoramiento, el kit contiene, esencia de palpitaciones, extracto de mariposas en el estómago, un sobre de besos de sirope, una cápsula para meter en el agua 12 horas, prometen que después de transcurrido este tiempo, aparecerá un hombre dispuesto a complacerte. Me he comprado un vestido rojo para la ocasión, esta noche tengo cena para dos, espero que le guste el olor a vainilla de las velas y que no sea vegetariano, el marisco me ha costado muy caro.

sábado, mayo 06, 2006

Hay que escribir a la nada, porque la nada siempre esta transitada.

Vestida junto a la ventana, sueña con abrazos sin intermediarios. Sueña con roces de pieles al estremecerse. Cuando la ausencia devora el corazón y el recuerdo es el único que le acompaña, no se siente sola. Escucha las historias de viejos lápices de colores aún sin escribir, piensa, quizá mañana utilice el verde. Decide decir adiós a las palabras conocidas para decir hola a las que han de llegar. Piensa que el tiempo siempre dura más que uno mismo, porque él nunca duerme. Uno no puede estar cansado, si no sabe que es descansar. Abandona la idea de seguir teniéndole miedo al que le escribe sin saber de que color son sus ojos, al que le da las gracias sin escuchar su voz, al que le anima a escribir sin saber que le ha de decir. No olvidará nombres que no va a escuchar.
No recordará cumpleaños que seguirán soplando sus velas. Ha aprendido que no ha de tenerle miedo a las voces en off, a las palabras, a los silencios y al sentirse invisible, todos necesitamos sentirnos invisibles en algún momento. A dar las gracias a los desconocidos, a guardar las mejores ideas en su sombrero de copa, alguna vez la sorprenderán con su magia. A dejarse rescatar de calles de las cuales no sabe el nombre.
Hoy ha pensado en seguir siendo ese espantapájaros, que guarda las plumas de los pájaros que van a asustarse con su disfraz, dentro de poco tendrá las suficientes para ir en busca de su corazón, tras el camino amarillo. Dejar de tener miedo de los zapatos que puedan impedir que salga corriendo. Hoy comienza a escribirsobrevivir de nuevo.