Light in the dark

viernes, marzo 24, 2006

Las muñecas rusas.

¿Qué es destrucción por amor? ¿Cómo se puede enloquecer hasta ese extremo? Te das cuenta de todo el tiempo que pasas comiéndote el coco, cuando estás solo, piensas, voy a encontrar a alguien y cuando lo tienes, piensas, ¿será el bueno? ¿ me quiere de verdad? o ¿me quiere tanto cómo yo lo quiero a él? ¿Podemos amar a más de un hombre en la vida? ¿ Porqué nos separamos? ¿Porqué no arreglamos las cosas cuando sentimos que todo se va al carajo? No puedes evitar pasar de hacerte estas putas preguntas. No podemos decir que seamos ignorantes, estamos preparados, leemos historias de amor, cuentos de hadas, novelas, nos encantan las películas de amor, todo lo que nos rodea nos habla de amor, amor, amor….. ¿Quizá sea un exceso de información lo que realmente nos confunde?
Pensé en todos los hombres que había conocido, con los que me había acostado, o los que simplemente había deseado. Pensé que eran como muñecas rusas, te pasas la vida entera jugando a eso, te mueres por saber cual sería la última, la más diminuta, oculta entre todas las demás, no la puedes coger directamente, tienes que evolucionar, hay que ir abriendo una tras otra, preguntándote cada vez si será la última.
Muy bien, ésta soy yo, no me queda mucho para cumplir los 30 años, y comienzo de nuevo el juego;
-Tengo miedo de lo que nos espera.
-No mires hacia adelante.
-No puedo evitarlo, me acuerdo de todo lo que ya me ha sucedido.
-No mires hacia atrás.
-Ahora, ¿Quién debería decir te quiero?
-Tú deberías decírmelo.
-No, tú deberías decírmelo.
La lengua se quedó muda y habló el beso.

sábado, marzo 18, 2006

La mudanza

Llevo ya dos años aquí y aún continuo teniendo cajas sin abrir. Están todas en el cuarto sin nombre, ni siquiera he sido capaz de darle apellidos. Pensé que con la mudanza habría borrado toda mi presencia en una casa en la que ya no entraba la luz, creo que lo conseguí. Fue algo curioso, comencé a desempaquetar mis cosas y lo sentí, abría las cajas y ya no formaban parte de mí, formaban parte de los recuerdos, sentía que a cada caja abierta iba reconstruyéndote formando así tu presencia en un lugar donde no cabía ni siquiera la nostalgia de un simple recuerdo tuyo. Ahora sé muy bien donde estás, la puerta de una ciudad sin nombre no deja de suspirar. Y yo, prefiero vivir en la luz de las sombras que en una oscuridad donde nada te sorprende.

miércoles, marzo 08, 2006

Espejismos en la noche

Ni siquiera te pregunté el nombre, no quería perder el tiempo teniéndote que olvidar. Fue un instante, una necesidad, un final del mundo, por unas horas, un placer eterno, pero ambos sabíamos que sería efímero, la luz del día, la luz más brillante, traería nuestra propia claridad, ¿aún no lo entiendes? ¿qué no entiendes? No puedo ser la heroína de tú historia, no puedo salvarte de algo que yo misma tengo temor a enfrentarme, nadie dijo que sería fácil. No hay palabras para olvidar, ni siquiera un día, un mes, una estación del año, no hay nada que olvidar, eso mismo me repito, pero la piel no lo entiende, la boca anula el silencio del olvido, el olfato parece reconocerte en una habitación donde no se encuentra nadie, la vista recrea espejismos y entre la multitud de una ciudad que camina a ninguna parte, los únicos que sonríen son esos espejismos que sólo me recuerdan tus ojos. Yo no puedo recordar tú nombre, pero mi cuerpo se niega a creerlo.