Light in the dark

domingo, enero 29, 2006

Palabras en el aire.

Debería haber un lenguaje que acompañara a los besos en el aire,
que al chocar contra la mejilla, hubiese una lluvia de palabras,
que contara entre risas inquietas quien los manda, igual así te darías cuenta,
que en cada pensamiento mío, siempre acabo mandándote un beso,
con la esperanza de que el viento te lo brinde en unos labios
resecos por el frío.
Me sorprende la forma en que todo lo que me rodea, me habla de ti,
entre el recibidor y la cocina puedo reconstruir tu risa,
entre el comedor y mi habitación puedo sentir tus manos frías,
camino sobre huellas marcadas por tus costumbres y en cada una
de ellas consigo reconstruirte en pedazos.
He construido un nuevo lenguaje donde el verbo en pasado se convierta en
presente, así pienso que nunca has dejado de despertarte a mi lado.
Busco la manera de entender los huecos que produce el echarte de menos.
Y que el tacto separado que nos envuelve es debido a unas vacaciones obligadas.
Ya queda poco para que aterrice tu maleta, en la pista de aterrizaje de mi habitación.
Siempre subo a los tejados, para poder saludar a todos los aviones que escriben tu nombre.
Llegas con retraso, tengo la cena preparada para cuando llegues, sé que estarás cansado de nadar sobre las nubes que nos separan.
No te preocupes, acunaré tus sueños cuando llegues, cuando sea de día, todo habrá sido una pesadilla, guardaré todo rastro que nos pueda recordar una despedida.

jueves, enero 26, 2006

Running

Decenas de seres golpean los intestinos de un cerebro que no denota margen de error en las decenas de vómitos sucumbidos a lo largo de un día. Una vez tocado fondo, la única certeza que entiende es que no puede ir más lejos. Ahora ya da igual donde este, ahora lo que le preocupa es donde irá. En este preciso momento todo empieza de nuevo. Avanzar, la única orden que rigen sus propios miembros, da igual que vuelva a caer, ya conoce el fondo, ya no hay miedo, el miedo estuvo cuando no sabia cuando iba a dejar de descender, ahora ya no hay misterio, avanza!! Ves una luz? Ves a por ella!! Alcánzala!!
Piensa, debes correr, corres, tropiezas, te vuelves a levantar, da igual que sangre tu pierna, levantate, la luz te espera, casi llegas, casi estás, entra en la luz, ya estás en ella, vale, ahora párate, descansa, pon tus manos en las rodillas, agáchate, respira hondo, así, muy bien, ponte recto, visualiza todo a tu alrededor, ya estás aquí. Ahora, sigue tu camino, sólo tú decides que debes hacer, yo, ya no puedo ayudarte.

martes, enero 24, 2006

Moonlight

Cuenta la leyenda de los Moonlight que uno de los sabios de la aldea se enamoró perdidamente de la luna, todas las noches le recitaba bellos poemas, se obligaba a dormir por el día, para cuando llegara la noche poder estar con ella. A la luna la delicadeza de sus palabras le conmovieron y una noche, posó su reflejo en el lago más cercano de la aldea, para estar mucho más cerca de él y le habló, el viejo sabio al ver la grandeza de la luna se asustó y no pudo decirle nada, se quedó callado y aterrorizado. La luna le hablaba con toda la delicadeza con la que él le había recitado los poemas, incluso le ofreció que fuese su lucero, pero el miedo del viejo sabio le impedía decir una sola palabra. La luna muy enfadada se marchó, había sucumbido a unas palabras vanas y en su enojo, decidió que no quería volver a ver al viejo sabio.
A la mañana siguiente, los hombres fuertes de la tribu salieron en busca del viejo sabio, ya que no había vuelto a la aldea, pero no lo encontraron por ningún lado, pero a su vez, se extrañaron de encontrar en las tierras arenosas del lago a un girasol.

domingo, enero 22, 2006

Menú

Comenzastes a ser realidad en el mismo momento en que te soñé por primera vez. En una película decían que hay que tener miedo de las ilusiones, porque no tienen defectos. Yo no tengo miedo a mi ilusión, es perfecta a mis ojos y eso me basta. Tú para mí eres perfecto, tus defectos forman parte de esa perfección. Me gusta tu risa de niño e inocencia que me trasmites cuando hablamos, no puedo evitar convertirme en un payaso, sólo para grabar el tintineo de tú risa. Me gusta cuando tienes una copa de más y olvidas tus temores, me dices todas esas cosas que a mi me gusta escuchar. En la penumbra de mi habitación nada brilla más que tus palabras. El deseo crece, la boca sabe a ternura, los labios ejercitan un ejercicio ya dormido, paso toda la noche buscándote entre los pliegues de mis sábanas, los rincones me hacen saber los limites de donde tengo que buscarte. Mi cama es el desierto y tú el oasis donde quiero cobijarme. Me encanta robarle horas al sueño, sólo para darte un beso. El hambre no se sacia, si tú no apareces en el menú. No tardes, creo que he perdido todo el apetito de las cosas que no llevan tu nombre.

miércoles, enero 18, 2006

Quisiera...

Quisiera encontrar la capa del famoso mago, para sentirme trasparente, observar la divagación del tiempo que camina uniendo sus segundos a una bufanda, cuando sea lo suficientemente larga, ponérsela a la Tierra, para evitar estornudos y los huracanados suspiros.
Quisiera encontrar la alfombra de Aladino, para cuando me nombres entre las conversaciones de Morfeo, pueda compartir tu penumbra. Cuando despiertes, podré regalarte miles de copos de nieve de colores. Formaremos un muñeco con los botones de tu camisa. El calor de tu edredón será el iglú de este improvisado invierno.
Quisiera encontrar la manera de llegar hasta a ti, reconocerte, saber a ciencia cierta que eres tú a quien busco, una vez a solas, sacar de mi chistera el reloj de nuestro tiempo y pararlo, será de la única forma que nada me haga volver.

martes, enero 17, 2006

Hoy...

Hoy es el día donde me sonríen las paredes, donde las sillas pelean entre ellas para que les acompañe, tengo ganas de bailar al compás de tus pasos perdidos en el salón. Hoy el sofá me recuerda tu tacto, hoy la tele sólo habla con tu voz, hoy la programación sólo eres tú, si enciendo la radio sólo siento la repetición de esas dos palabras que no significan nada si no salen de tu boca. Aún saboreo el tintineo de tu risa, que aún consigue estremecerme como el primer día. Hoy sólo puedo conformarme con verte en mi penumbra, cierro los ojos, creo que soy capaz de dibujarte en el aire, caminando por él hasta encontrarte frente a mí, te echo tanto de menos, tanto! que no sé cuando empezaste a ser un sueño o si fue ayer cuando aún saltabas por la habitación, al sentir el contacto frío del suelo en tus pies al levantarte de la cama, obligándome a levantarme a mi, para no sentir la amargura de tu ausencia.
Hoy aunque no estés, creo que soy capaz de verte intentando abrir la caja de galletas, buscando tu taza de la suerte entre los platos de la cena, jamás puedes empezar el día sin beber de ella, Oh! Tus manías, que hoy han pasado a ser mías, bebo de tu taza, buscando el sabor de tus labios, aun puedo oler tu perfume en la cocina, y aun así... te echo tanto de menos... hoy es el primer día de mis vacaciones.

viernes, enero 13, 2006

Tormenta

Aún no te has preguntado porque salía el sol en Londres.
Aún no te has dado cuenta que te he visto con ella.
Da igual que guardes sus risas en los bolsillos o que escondas sus besos debajo de las escaleras.
No pretendo ser el verdugo de tú historia, ni la víctima de un cuento en el que no sabes ponerle un final. Pretendías salir de una moraleja y lo único que has conseguido es desarrollar tu propia adivinanza.
Aún no te has dado cuenta, que puedes dejar que mis manos te protejan de la tormenta, sólo una idiota dejaría que permanecieras allí, con esa tristeza en los ojos.
Podemos intentarlo de nuevo, barreremos todos nuestros errores debajo de la alfombra de una habitación de invitados que permanecerá siempre ocupada.
Creo que ya ha pasado mucho tiempo desde que en tu corazón hay nieve. Puedo ver a las esperanzas esquiar en él.
Así que ven conmigo, sólo pretendo escucharte.
Ese podría ser el final de todo y el principio de lo nuestro.

domingo, enero 08, 2006

La sombra

Era un hombre oscuro, vivía en la oscuridad total de un apartamento de 30 m2. En los 15 años que vivía allí, sus vecinos nunca lo habían visto, ni siquiera las cotillas de sus vecinas habían conseguido escuchar ningún ruido a través de la puerta de ese diminuto apartamento. El día que salió a la luz, fue asesinado por su propia sombra.

sábado, enero 07, 2006

El escondite.

Era un niño, cuando sin querer lo descubrió. No pensó por aquel entonces que había descubierto algo tan valioso como ahora sabe.
Entre las hierbas del jardín trasero de la casa de sus abuelos. Un lugar hermoso donde veraneaba desde muy niño. Jugaba con la vecina de sus abuelos, Lucía. Era una niña de tez blanca, cabellos rubios como el oro, unos grandes ojos azules como el mar y que siempre sonreía. Nunca tuvo una compañera de juegos como ella. Los dos sabían disfrutar de las calurosas tardes de verano. Esa tarde jugaban al escondite. El se escondió detrás de aquel árbol, del cual su abuelo contaba que había plantado un tatarabuelo suyo hacía ya mucho tiempo, tanto, que no era capaz de recordarlo. El árbol se encontraba a la orilla del riachuelo que limitaba su casa de la de Lucía. Allí escucho una voz,
-¿Qué haces?.
Miraba para todas las direcciones, sin ver a nadie a su alrededor. Volvió a escuchar la misma pregunta,
-¿Qué haces? ¿No me ves?.
Con miedo a contestar y mirando rápidamente en todas las direcciones, dijo,
-No veo a nadie. ¿Dónde estas?
-Aquí, justo al lado tuyo.
Estaba extrañado, no conseguía ver a nadie, se puso algo nervioso.
-Creo que no me puedes ver, pero estoy justo a tu lado, soy el Amor. Llevo tiempo divagando por estos parajes, pero tengo la sensación que por aquí no hay mucha gente que crea en mi y no son capaces de verme.
-¿Qué haces tú aquí?
-¿Amor? ¿Qué es el Amor? Estoy jugando con mi vecina Lucía al escondite y espero que esta vez le cueste un poco encontrarme, siempre me encuentra a la primera.
-¿Al escondite? ¿ Qué es eso?
-Pues es un juego, donde uno cuenta hasta 100 con los ojos cerrados, mientras el otro se esconde, y una vez contado hasta 100, ha de buscar donde esta escondido.
-Oh!! Parece muy divertido, ¿podría jugar yo?
-Bueno, pero creo que sería muy difícil encontrarte, pues no puedo verte, no sabría donde buscarte.
-Podría darte pistas cuando te acerques, me gustaría jugar a este juego, llevo mucho tiempo aburrido y creo que esto podría resultar muy divertido
-De acuerdo, cuando me encuentre Lucía, le explicaré que tú también quieres jugar, quizás si somos dos, podamos encontrarte.
Esta historia le pasó hace mucho tiempo, nunca pudieron encontrarlo, él piensa que aún esta escondido por aquellos parajes. Ahora sabe muy bien que es el amor, por eso cada vez que alguien habla del amor él se echa a reír. Piensa que el amor es como un niño que de vez en cuando le gusta jugar al escondite.

jueves, enero 05, 2006

Groenlandia



Aún me duele cuando miro a tus ojos, aún duele. Me duele el tenerte cerca, el saber de ti, pero el dolor más grande seria si así no lo fuera, el no sentir tu voz, el no mirarte a los ojos, el no sentir el eco maravilloso de tu risa, eso, no dolería, eso me mataría.
Nuestro adiós esta durando más de lo que dura un billete para dar la vuelta al mundo, siempre miro por la ventana con la esperanza de verte regresar con tu maleta y sosteniendo en los labios un te he echado de menos. No entiendo como es posible que aún no sepamos utilizar esas palabras y ahora cada vez que te miro, te veo más lejos, cada vez estas más cerca de Groenlandia y una vez allí, sólo nos unirá el hielo, eso acabará de congelarnos.